¿Qué es la desertificación del suelo?

En la desertificación, los suelos se vuelven áridos e infértiles, perdiendo capacidad productiva

desertificación

Imagen: La desertificación en Brasil por LeoNunes tiene licencia (CC BY 3.0)

Que es la desertificacion

La desertificación es el proceso caracterizado por la transformación (natural o antrópica) de un área vegetativa en un desierto. La desertificación puede describirse como la pérdida de la capacidad productiva de los suelos, dejándolos áridos e infértiles, y ocurre a menudo porque las actividades económicas desarrolladas en una región determinada exceden la capacidad de sustento y sostenibilidad del suelo.

  • ¿Qué es la biocapacidad?

Cómo ocurre la desertificación

La actividad humana en la Tierra ha sido la principal causa de desertificación. Esto significa que el suelo pierde sus nutrientes y la capacidad de cultivar cualquier tipo de vegetación, ya sean bosques naturales o plantaciones artificiales.

  • Humus: que es y cuales son sus funciones para el suelo

Problemas ambientales de la desertificación

La ONU clasifica los daños en las áreas de ocurrencia ubicadas en las regiones de regiones semiáridas, áridas y subhúmedas secas como desertificación, y este proceso ocasiona tres tipos de problemas: ambientales, sociales y económicos. Esto se debe a que la desertificación afecta la producción y el suministro de alimentos, promueve la migración de poblaciones hacia los centros urbanos, generando pobreza; y daña la fauna y la flora locales, con la posibilidad de provocar incluso la extinción de determinadas especies.

Las causas de la desertificación son diversas: deforestación, minería, expansión de la agricultura, riego mal planificado, uso excesivo o inadecuado de la tierra, entre otras. Todos estos problemas contribuyen a la pérdida de la calidad del suelo, lo que lleva a la reducción de la cobertura vegetal, la aparición de suelos arenosos, la pérdida de agua del subsuelo y la erosión eólica. Sin vegetación, las lluvias disminuyen, el suelo se vuelve árido y sin vida, y la supervivencia es muy difícil. Los residentes, agricultores y ganaderos generalmente abandonan estas tierras y se van a vivir a otro lugar.

El crecimiento demográfico y la consiguiente demanda de energía y recursos naturales también ejercen presión sobre el uso intensivo del suelo y los recursos hídricos, lo que contribuye a la desertificación.

En resumen, los principales problemas de la desertificación son:

  • Eliminación de cobertura vegetal;
  • Reducción de la biodiversidad;
  • Salinización y alcalinización del suelo;
  • Intensificación del proceso erosivo;
  • Disponibilidad y calidad reducidas de los recursos hídricos;
  • Disminución de la fertilidad y productividad del suelo;
  • Reducción de tierras agrícolas;
  • Reducción de la producción agrícola;
  • Desarrollo de flujos migratorios.

La desertificación está presente en más de 110 países y afecta la vida de más de 250 millones de personas, por lo que es un problema mundial. Las regiones más afectadas por la desertificación son: el oeste de América del Sur, el noreste de Brasil, el norte y sur de África, Oriente Medio, Asia Central, el noroeste de China, Australia y el suroeste de Estados Unidos.

Cómo prevenir la desertificación

El problema de la desertificación empezó a despertar el interés de la comunidad científica a principios del siglo XX. Sin embargo, fue recién en el siglo XXI que comenzó a destacarse como un grave problema ambiental, por su impacto social y económico, ya que el proceso se da con mayor agudeza en áreas correspondientes a países en desarrollo.

En 1995, Brasil firmó acuerdos con programas de la ONU contra la desertificación. El Plan de acción de lucha contra la desertificación entró en vigor en 2000.

Estos acuerdos se desarrollan a escala internacional. La convención de la ONU para combatir la desertificación fue creada en 1994 y entró en vigor en 1996. Tiene 193 miembros y tiene como objetivo desarrollar proyectos para reducir la desertificación, especialmente en países africanos.

Sin embargo, se necesitan medidas más efectivas contra la desertificación, como el incentivo político a formas de producción más sostenibles, que reduzcan la deforestación y, en consecuencia, la desertificación.


Original text